lunes, 7 de abril de 2014

Perú Posee la Institución Más Importante sobre Investigación de la Amazonía en el Mundo


El Instituto de Investigaciones de la Amazonía Peruana (IIAP) es una institución científica de Perú con sede en Ciudad de Iquitos de la Región Loreto. 

Perú se precia de contar con el IIAP, constituído en la organización más importante sobre estudios amazónicos en Latinoamérica y el mundo. 

El instituto fue creado en 1981. 

La misión del IIAP es la creación de tecnologías innovadoras en favor de la biodiversidad y poblaciones amazónicas. 

Realiza con gran éxito proyectos de investigación y desarrollo científicos, también brinda capacitación tecnológica, y trabaja en servicios con participación comunitaria. 


Las oficinas principales del IIAP están ubicadas en el Distrito de San Juan Bautista, Iquitos, y tiene sucursales en Pucallpa, San Martín, Puerto Maldonado, Huánuco y Chachapoyas. 

Las áreas de enfoque del IIAP incluyen; bionegocios, biotecnología molecular, educación y protección ambiental, turismo científico, estudios antropológicos y lingüísticos, tecnología ambiental, así como la creación de aplicaciones de informática. 

IIAP tiene importantes alianzas con organizaciones internacionales alrededor del globo, incluyendo el Banco Mundial, el Global Biodiversity Information Facility, la Enciclopedia de la Vida y la Universidad de Colorado. 

El IIAP realiza sus trabajos de investigación con mucho éxito, y su prestigio traspasa las fronteras nacionales proyectándose al mundo. (datos: wikipedia)

viernes, 4 de abril de 2014

INIA Obtiene Nueva Tecnología que Permite Expandir el Cultivo de Castaña en Toda la Amazonía Peruana


El Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA) de Perú, luego de trece años de investigaciones, logró desarrollar una tecnología que permite introducir un tipo de castaña endémica de la Región Madre de Dios, en otros territorios de la selva baja peruana. 

De esta manera, se amplía el territorio donde se puede cultivar castaña, lo que redundará en mayores posibilidades de negocio para los pequeños y medianos agricultores. 

En las estaciones experimentales agrarias del INIA en Iquitos y Pucallpa, se experimentó y se logró cultivar castaño con éxito. 

La nueva tecnología también permite que la castaña pueda crecer en condiciones adversas, lo que ayudará a recuperar extensas áreas de suelos degradados en áreas productivas. 


De las más de 40 especies de nueces que existen en el mundo, la castaña de Madre de Dios - Castaña Bertholletia Excelsa HBK - solo prospera en la cuenca amazónica de Perú, Brasil y Bolivia. 

En Perú las cosechas son anuales. A partir del año 12 cada árbol puede rendir de 40 a 60 frutos. En los mercados un solo fruto se comercializa a 3 soles aproximadamente. Esto significa una ganancia anual de 120 a 180 soles por árbol. Castaños con más años, pueden llegar a rendir de 200 a 400 frutos, lo que implica una ganancia entre 600 y 1 mil 200 soles anuales por árbol. 

Los productores necesitan invertir 4 mil soles por hectárea. Si utilizaran mano de obra familiar, podría reducirse a 2 mil soles por hectárea, según indica Walter Angulo Ruiz, especialista agroforestal del INIA y generador de esta alta tecnología. 

Manifiesta Walter Angulo que si bien este tipo de nuez se comercializa con éxito en Brasil, los mayores volúmenes de producción –por razones climáticas – se darían en territorio de Perú.


Con esta nueva tecnología, Perú está en condiciones de competir con Brasil en los mercados de la castaña, que incluye a Estados Unidos, Inglaterra, Alemania, Italia, Holanda, Rusia y China. 

En el Perú existen 7.5 millones de hectáreas deforestadas a nivel nacional. De la cifra, 2 millones de hectáreas de suelos degradados pertenecen a la Amazonía. “Con acondicionamiento inicial del suelo y manejo adecuado a la plantación la nueva tecnología del INIA permitiría recuperar esos terrenos muchas veces dados por perdidos y abandonados –indica el coordinador del proyecto–. 

Solo entre Iquitos y Pucallpa hay más de 200 mil hectáreas donde se podría aplicar este modelo y generar ingresos en lugares donde la actividad económica se ha reducido”. 

Por su propia naturaleza, el árbol del castaño no puede vivir solo, necesita asociarse con árboles no maderables para sobrevivir y producir frutos. Este esquema de producción ayudará a conceptualizar la plantación no tanto como un terreno cultivable sino como un bosque, con el consiguiente impacto ecológico y turístico.


“Al ser una actividad extractiva que comprende un proceso de recolección de frutos, el proyecto genera una economía de familia completa. A diferencia de la actividad maderera, donde solo trabajan el padre de familia y el hijo mayor, en esta también obtienen empleo la madre y los hijos menores”, explica Ruiz. 

La tecnología del INIA, al generar rentas anuales, garantiza la generación de fuentes de trabajo locales y una mejora de las condiciones socioeconómicas de los productores agrarios de distintos ámbitos, como los de la cuenca del Aguaytía, por ejemplo. 

Además, el cultivo de árboles castaños puede ser una opción a producciones insostenibles como la hoja de coca. 

El estudio forestal, denominado “Rendimiento Silvicultural y Financiera de Castaña Bertholletia Excelsa HBK en un Sistema Agroforestal - Región Ucayali”, ha sido desarrollado a través del Programa Nacional de Innovación Agraria en Agroforestería.

jueves, 27 de marzo de 2014

Un Poco de Historia: Lima Producía y Exportaba Trigo


La creencia muy difundida en Perú de que el país no tiene las condiciones para producir trigo es falsa, al menos así nos lo dice la historia.

Según referencias históricas, en los primeros años de la colonia, el trigo fue introducido y plantado en Lima. La producción obtenida fue excelente y sirvió para cubrir la demanda interna, generándose excedentes que se exportaban en el siglo XVII a Panamá, Guayaquil y otras ciudades.

Veamos las referencias históricas:

Olivo

La agricultura de la costa peruana experimentó una importante innovación al introducirse con éxito en 1560 el cultivo del olivo, por obra de don Antonio de Ribero. Este personaje había ido a España como Procurador General de Lima, y de regreso trajo buena cantidad de plantones de olivo, de los cuales llegaron en buen estado solo tres, que los plantó en la huerta que tenía en Lima: uno le fue robado, pese a que lo hacía cuidar por cien negros y 30 perros; otro se malogró, y el último prosperó y fue el origen de los olivos del Perú, siendo los más celebrados los de Moquegua. El olivo robado reapareció en Chile, y a causa de la excomunión contra los ladrones, éstos lo restituyeron al cabo de tres años, pero ya la planta se había extendió en dicho país. 

Trigo

Asimismo, en el Perú ya se cosechaba trigo, introducido desde los primeros años de la conquista por Inés Muñoz o María Escobar, que lo plantaron en Lima, y los primeros granos cultivados, por ser aún escasos, los repartieron entre sus amigos. De ese modo se extendió la planta que prosperó en los valles aledaños; en 1539 se instalaron los primeros molinos y por primera vez fijo el cabildo de Lima los precios de venta en 1540. La semilla fue enviada también a Chile. La producción de trigo, solo en los valles de Lima, alcanzó tal prosperidad, que en el siglo XVII se llegó a exportar a Guayaquil, Panamá y otros lugares.

Vid

La vid también ya se hallaba extendida hacia 1550, atribuyéndose su introducción en el Perú al conquistador Francisco de Caravantes (1537); la planta prosperó sobre todo en los valles de Moquegua e Ica, aunque también los vecinos de Lima la cultivaban en sus huertas.

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